En el marco del 15° Plenario de Delegadas y Delegados de Base Aceiteros y Desmotadores, dirigentes sindicales del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ratificaron la huelga como principal herramienta de lucha y anticiparon que el próximo 1° de mayo debatirán un programa obrero orientado a definir un modelo de desarrollo para el país.
El encuentro se realizó en la sede del Club Español, en la Ciudad de Buenos Aires, y reunió a unos 200 delegados de todo el país. Allí, el secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, Daniel Yofra, sostuvo que “el FreSU vino para quedarse” y llamó a fortalecer la organización sindical frente al actual contexto económico y político.
“El FreSU vino para quedarse, para luchar por nuestros derechos y en contra de los gobiernos, de las patronales y de todos aquellos que se quieran oponer a quienes defendemos con huelga a nuestros trabajadores”, afirmó Yofra durante el cierre del plenario.
En esa línea, anticipó que el encuentro nacional previsto para el Día del Trabajador marcará “un antes y un después para toda la clase trabajadora” y remarcó la necesidad de consolidar el espacio en todo el país. “Dependemos de los delegados para que esto crezca y se fortalezca. La idea es unirnos, juntar fuerzas, para una lucha que va a continuar”, agregó.
Uno de los ejes centrales del debate fue el reclamo por un Salario Mínimo Vital y Móvil que, según plantearon, debería ubicarse en 2.802.755 pesos para un trabajador sin cargas de familia, en línea con el mandato constitucional de cubrir las necesidades básicas.
Del plenario también participaron referentes de distintos gremios, entre ellos Abel Furlán (UOM), Rodolfo Aguiar (ATE), Graciela Aleñá (Trabajadores Viales), Clara Chevalier (CONADU), Carlos Minucci (Personal Superior de Energía), Fabián González (Marina Mercante), María Fernanda Boriotti (Profesionales de la Salud) y Oscar Martínez (UOM Río Grande).
Durante su intervención, Furlán planteó que el FreSU buscará discutir “un modelo de desarrollo desde la mirada del movimiento obrero” y sostuvo que “la huelga es la herramienta preponderante de los trabajadores”. En ese sentido, cuestionó la idea de que el diálogo por sí solo permita redistribuir la riqueza. “Eso va a ocurrir cuando nos pongamos de pie y peleemos”, afirmó.
Por su parte, Aguiar adelantó que el programa a debatirse incluirá ejes vinculados a la soberanía y la explotación de los recursos naturales. “La Argentina tiene todo para ser potencia, pero no podemos permitir que se siga favoreciendo el saqueo”, señaló.
Desde el ámbito académico, Chevalier advirtió sobre un escenario de “vidas invivibles” para los trabajadores y cuestionó las políticas que, según expresó, apuntan al “abaratamiento de la mano de obra y al desmantelamiento del sistema universitario”.
En tanto, Minucci definió al FreSU como “la expresión de quienes se encuentran en la calle” y destacó que se trata de “una dirigencia que no especuló”. Aleñá, por su parte, remarcó el compromiso del espacio con los trabajadores y sostuvo que “este es el camino”.
Finalmente, Boriotti subrayó la necesidad de fortalecer la unidad sindical y definió al FreSU como “una herramienta de lucha colectiva”, al tiempo que advirtió sobre la situación del sistema de salud. “Tenemos la obligación de estar en la calle y visibilizar la crisis sanitaria que atravesamos”, expresó.
El plenario dejó como saldo un fuerte respaldo a la unidad sindical y la anticipación de un plan de lucha que comenzará a delinearse en el encuentro nacional del próximo 1° de mayo.