El conflicto laboral en el laboratorio rosarino
PharmaVet arrojó resultados mixtos tras la última audiencia en el Ministerio de Trabajo de la provincia. Si bien la
Asociación de Trabajadores de la Sanidad (Atsa Rosario) logró la reincorporación de la mayoría de los despedidos, la empresa sigue sin cancelar la abultada deuda salarial que mantiene con sus empleados, lo que motivó la continuidad de las medidas de fuerza.
Triunfo gremial: Vuelven los despedidos
Uno de los puntos de mayor tensión era la desvinculación de cuatro trabajadores en medio del reclamo salarial. Tras las gestiones del gremio, se confirmó que tres de los cuatro operarios fueron reincorporados a sus puestos de trabajo.
Miguel Samrani, referente de Atsa Rosario, detalló que el cuarto trabajador afectado optó por no regresar a la planta. Este avance fue recibido como una señal de fortaleza gremial, aunque no destraba el núcleo del conflicto: la falta de pago de haberes.
Salarios atrasados y retención de tareas
A pesar de la promesa empresaria, los depósitos para normalizar los sueldos adeudados aún no se concretaron. La situación de los 30 trabajadores de la planta ubicada en la zona oeste de Rosario es crítica:
-Enero y Febrero: Se adeuda gran parte de los salarios.
-Marzo: Se adeuda la totalidad del mes.
Ante este panorama de "promesas incumplidas", el gremio ratificó que se mantiene la medida de fuerza con retención de mano de obra. Los trabajadores se presentan en la planta pero no realizan tareas hasta que el dinero impacte en sus cuentas bancarias.
Incertidumbre en la zona oeste
Desde Atsa Rosario advirtieron que la paciencia de los trabajadores está agotada. "La promesa de depósitos aún no se ha cumplido y por eso se continúa con la medida de fuerza", explicó Samrani. El gremio se mantiene en alerta permanente, exigiendo que el laboratorio regularice de inmediato la situación alimentaria de las 30 familias que dependen de estos sueldos.