En una jornada de protesta que paraliza la educación tecnológica, el gremio
FAGDUT lleva adelante este jueves 23 de abril un paro total de actividades por 24 horas. La medida, que se realiza sin asistencia a los lugares de trabajo, afecta tanto a la docencia como a la investigación, y se siente con especial fuerza en la Regional Rosario, donde las facultades permanecen cerradas debido a la coincidencia con la huelga del personal no docente.
El detonante: La vía judicial del Gobierno
El plan de lucha se agudizó luego de que el Gobierno Nacional decidiera recurrir a la Corte Suprema de Justicia para evitar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Esta maniobra legal, presentada el mismo día que vencía el plazo para actualizar salarios y becas, fue calificada por el gremio como una provocación que obliga a profundizar las medidas de fuerza semanales.
Daniela Díaz, presidenta de FAGDUT Rosario, fue contundente al explicar los motivos de la huelga de hoy: "Este paro continúa siendo otra medida de fuerza para solicitar que se convoque de manera urgente a una mesa de negociación paritaria y se cumpla con el financiamiento universitario".
Riesgo de cierre y deterioro de la obra social
Para la dirigente, la situación ha llegado a un punto límite que trasciende lo estrictamente salarial. Díaz alertó sobre las consecuencias del desfinanciamiento en la vida institucional de la UTN: "Esto va más allá de nuestros salarios y el deterioro de nuestra obra social; esto afecta y pone en peligro directamente la continuidad de la Facultad y su funcionamiento".
Rumbo a la 4° Marcha Federal
Mientras se cumple el paro de este jueves, la Comisión Ejecutiva de FAGDUT ya trabaja en la organización de la 4° Marcha Federal Universitaria, que tendrá lugar el próximo 12 de mayo en todo el país. Según el gremio, esa jornada será el hito central de la resistencia en defensa de la universidad pública, la ciencia soberana y la democracia.
Desde FAGDUT adelantaron que, de no mediar una respuesta oficial y una convocatoria paritaria real, las medidas de fuerza se repetirán de forma semanal, incrementando el nivel de confrontación ante un Ejecutivo que "ha decidido judicializar el derecho a la educación".