Los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (
INTI) se declararon en
estado de alerta máxima tras la filtración de un plan oficial que busca
desvincular a más de 700 empleados en todo el país. Según denunciaron las juntas internas de los gremios, la orden proviene directamente del Poder Ejecutivo como parte de un proceso de "reestructuración" que, para los trabajadores, no es más que un vaciamiento encubierto del brazo tecnológico de la industria argentina.
Un golpe a la industria nacional
El INTI es el organismo encargado de certificar calidad, realizar transferencias tecnológicas a PYMES y garantizar la metrología legal en todo el territorio. El recorte de más de 700 puestos afectaría áreas críticas de investigación y laboratorios que son fundamentales para que las empresas locales puedan exportar y competir.
"No están echando 'grasa', están echando el músculo que sostiene la calidad de lo que consumimos y producimos los argentinos. Este plan de despidos es una sentencia de muerte para el apoyo tecnológico a las pequeñas y medianas empresas", advirtieron desde las representaciones gremiales.
Metodología de ajuste y desmantelamiento
La denuncia señala que el Gobierno ha solicitado a las autoridades del Instituto una lista de nombres para avanzar con las cesantías de manera inmediata. Esta maniobra se suma al cierre de sedes regionales y a la parálisis de proyectos de innovación que ya se venía registrando desde principios de año.
Para los delegados del INTI, el objetivo es claro: reducir el organismo a su mínima expresión para dejar el campo libre a certificadoras privadas extranjeras, encareciendo los costos para la industria nacional y perdiendo soberanía tecnológica.
Plan de lucha y resistencia
Ante esta amenaza, se han convocado asambleas permanentes en la sede central de Parque Tecnológico Miguelete y en todos los centros regionales, incluyendo los de la provincia de Santa Fe. Los trabajadores no descartan paros totales y movilizaciones masivas para frenar lo que consideran un "atentado contra la ciencia aplicada".
"El INTI es soberanía. Si tocan a uno, nos tocan a todos. Vamos a defender cada puesto de trabajo porque cada técnico que se va es una PYME que se queda sin asesoramiento y un laboratorio que se cierra", sentenciaron desde el gremio.